Iker y Sara son una parejita de Agapornis Fisher. Su nombre se lo deben a que siempre están acarameladitos muy juntitos el uno del otro. En realidad primero llego Sara (es el de la cabeza negra) Como teníamos una pajarera bastante amplia y tras consultar pusimos una pareja de agapornis y de canarios juntos. En principio si la pajarera es grande nos dijeron que no tendríamos problemas (ojo esto nos lo dijeron en la tienda de mascotas). ROTUNDAMENTE FALSO. Los primeros días efectivamente no había problemas, los agapornis tomaron la parte alta de la pajarera y los canarios la parte baja. Pero cuando los canarios intentaron confeccionar un nido comenzó la matanza. NUNCA JUNTEIS AGAPORNIS CON CUALQUIER OTRO PAJARO. El invierno siguiente el compañero de Sara también murió, creemos que no aguanto las bajas temperaturas. Así que este invierno aunque en una jaula mucho más pequeña los tenemos en el interior hasta que vuelvan temperaturas más templadas. El nuevo Iker (cabeza roja) se adapto muy bien y a pesar de que nos advirtieron de que si Sara había pasado mucho tiempo sola podía rechazarlo no ocurrió nada parecido. Tuvimos la tentación de añadir Agapornis Personata pero nos recomendaron que a pesar de ser igualmente agapornis la diferencia de variedad podía ocasionar conflicto. Así que tras haber experimentado la malísima leche que tiene Sara en esta ocasión no nos arriesgamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario